Nuevos datos sobre la Santa Generación de Yáñez de Almedina

Introducción

Casi quinientos años después de la muerte de Fernando Yáñez de Almedina, aún quedan innumerables incognitas por resolver del paisano más ilustre que ha dado esta tierra.

Las fechas exactas de su nacimiento y muerte, las dudas sobre la autoría de algunas obras, el aspecto del retablo de la iglesia parroquial de Almedina, la contribución en diversas pinturas del Renacimiento italiano, sobre todo con Leonardo Da Vinci, su amistad y colaboración con Fernando de Llanos, los itinerarios y fechas de sus viajes y estancias a lo largo del Levante español, así como su legado pictorico en este territorio.

Han sido muchos los estudiosos que han ido arrojando luz sobre este artista desde el siglo XVII hasta nuestras fechas (Céan Bermudez, Roque Chabás, Sanchís y Sivera, Xavier Salas, José Mª Madurell, Juan de Butrón, Antonio Ponz, Carducho, Antonio Palomino, Karl Justi, Bertaux, Elías Tormo, Díaz del Valle, Mª Luisa Caturla, Diego Angulo, Sánchez Cantón, Post, Felipe Mª Garín Ortiz de Taranco, P. M. Ibáñez Martínez…) pero a veces esa luz se convertía, y se convierte, en otra sombra cada vez que aparece un nuevo dato, una nueva teoría.

En la pintura la Santa Generación, ha sido la casualidad intencionada la que nos ha llevado a escribir un renglón, más en afirmativo que en dubitativo, que servirá al menos para poner la primera pieza del retablo de nuestra iglesia parroquial de Almedina.

Lo que se conoce

El 17 de mayo de 1941 según un recibo de venta, el Museo del Prado compró el cuadro de Yáñez de Almedina, Santa Generación, también denominado Santa Ana, la Virgen, Santa Isabel, el Niño y San Juanito. Desde entonces se indica que su procedencia es de la iglesia parroquial de Villanueva de los Infantes, “considerando como probable que fuera una fracción del retablo de Almedina”, según Sánchez Cantón. En un inventario realizado en 1884 en la iglesia parroquial de Infantes, no se menciona dicho cuadro, por lo que cabe pensar que albergó la pintura en una fecha relativamente próxima a su compra por el Prado… Así pues, permanecen sin resolver todas las incógnitas sobre el origen de Santa Ana, la Virgen, Santa Isabel, el Niño y San Juanito. Resulta tan gratuito pronunciarse por la opción del altar de Almedina, como por la de que pudo pertenecer a un retablo encargado en la misma Villanueva de los Infantes. Nadie, antes de 1941, la menciona en ningún sitio. (P. M. Ibáñez “Fernando Yáñez de Almedina (La incógnita Yáñez)”.

Nuestra aportación

En el mes de noviembre de 1873, en un inventario de alhajas, ropas y demás efectos pertenecientes a la iglesia parroquial de Almedina, en lo referente a los altares e imágenes, se hace mención a la existencia de un cuadro grande de Ánimas*, que forma el retablo de un altar y dos más pequeños (cuadros) el de los otros.

El 23 de enero de 1938 una comisión del gobierno republicano pertenecientes a la Primera Brigada de Investigación Criminal, se personaron en el domicilio de Cipriano Salvador Gijón, en la calle García Hernández de Villanueva de los Infantes, quién entregó a la antes citada comisión, “un cuadro atribuido a Fernando Yáñez de Almedina, que representa una escena de la Virgen en la que aparece San Juan ofreciendo un ramo de flores a un niño, siendo su tamaño de un metro y seis centímetros por un metro y veintinueve centímetros, estando pintado sobre tabla.

Significa en este acto el Sr. Salvador Gijón, que al estallar el movimiento militar-fascista, se dedicó, en mérito de su profesión, a recoger muchas obras de arte que existían en los pueblos de la provincia, depositándolos en la Iglesia de Infantes, donde después fueron destruidas en su mayoría, logrando salvar el cuadro que hoy entrega a las Autoridades. Se le atribuye a la citada obra un valor extraordinario, puesto que en nuestro Museo Nacional, apenas si existen obras de tan genial artista.

Y para que conste y sea este acta garantía para el interesado, de que esta joya pasa a engrosar las que ya posee el Tesoro Artístico Nacional, se extiende la presente, que leída por todos, la hayan conforme, y firman en prueba de ello, de lo que como secretario certifico.”  

Resuelta una incógnita

A través del anterior escrito, se esclarece algo más las sombras que existen sobre nuestro paisano, y se confirma lo supuesto por Sánchez Cantón: que la pintura en cuestión estaba en Almedina, y muy seguramente formó parte del retablo de nuestra iglesia parroquial.

Con la resolución de este pequeño enigma, que ahora se confirma, han de revisarse las referencias y afirmaciones bibliografiítas que se han hecho sobre esta pintura.

*Con respecto al cuadro grande que se denomina de Ánimas en el inventario de la iglesia parroquial, tengo fundadas sospechas que pueda refererise a la pintura El juicio Final que actualmente se encuentra en la Fundación March, de Palma de Mallorca.

Antonio Alfonsea P.

Para ampliar información sobre esta noticia, pueden dirigirse al siguiente correo: labitacoradealmedina@hotmail.com

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