Muertes por electrocución en Almedina… hace 80 años, en 1933

En la noche del domingo 26 de marzo de 1933, fallecía electrocutado en su dormitorio Ildefonso Asensio Patón, el primer alcalde de Almedina de la II República española.

Muerte electrocución

Recorte del periódico “Heraldo de Madrid”

Hijo de D. Ángel Asensio Taboada, doctor en cirugía y medicina, natural de Taravilla, Guadalajara, y que ejercía como tal en Almedina, del que contaremos una curiosa anécdota que se produjo entre los regidores del ayuntamiento de Almedina; y de doña Vicenta Patón Merlo. Sus abuelos paternos eran D. Dionisio Asensio, natural de Benafarces (Valladolid) y doña Celedonia Taboada, natural de Cameros (La Rioja). Sus abuelos maternos eran D. Luis Patón Ballesteros, que ostentaba el título de caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos III, natural de Almedina, y de doña Francisca Merlo, de Valdepeñas.

Su infancia y adolescencia transcurrió en Almedina, junto a sus padres, en un ambiente feliz, distante de las problemáticas que acuciaban a los niños de su edad en Almedina.

Ildefonso nació en la segunda mitad de la década de 1880 en la calle Mayor.

(…)

En las elecciones del 12 de abril de 1931 se presenta con el carácter de republicano, donde resulta elegido por unanimidad de los concejales, alcalde de Almedina.

El 12 de septiembre de 1931, el alcalde solicita permiso a la corporación para ausentarse durante tres meses de Almedina.

Su mandato como alcalde estuvo marcado por los siguientes acontecimientos:

–        El rechazo a la instalación de un puesto de la Guardia Civil en Almedina.

–        La problemática de los jornaleros en paro, el cual intentaba solucionar con diferentes obras de los caminos vecinales de Torre de Juan Abad, Villamanrique, Montiel y la Carrasquilla.

–        Las irregularidades administrativas cometidas de las corporaciones anteriores.

–        De la escasez de cosecha de uva, debido a la filoxera, y de aceite, por las escasas lluvias habidas durante el primer año de su mandato, y que abocaron a decenas de jornaleros y braceros a solicitar amparo al Ayuntamiento, para lo cual intentó la concesión de las obras para la construcción de la carretera de Santa Cruz de Mudela hasta Santa Cruz de los Cáñamos, y por consiguiente, intentar dar trabajo a los obreros de Almedina en las obras que afectaban al término municipal.

–        También realizó una relación de obras a realizar con preferente derecho, unas por estar empezadas y otras por ser de suma necesidad: 1º Cuesta del camino de las Quebradas por estar empedrada desde hacía algún tiempo. 2º Camino desde Almedina a Montiel, al ser ambos de suma necesidad para las faenas agrícolas del término de Almedina durante la época de referencia.

–        El conflicto entre obreros y patronos de la localidad.

–        La creación de la Comisión Local de Policía Rural en Almedina.

–        La ampliación del cementerio municipal, para lo cual D. Ramón Díaz Morcillo donó gratuitamente una parcela de su propiedad, con el derecho de reservarse 100 metros cuadrados en el centro de la misma, para sepulturas de sus familiares y allegados.

–        Las obras del camino vecinal a Cózar.

–        La solicitud de un préstamo de casi 80.000 pesetas, para a su vez prestarlos a pequeños labradores, según el articulo 3º del decreto de 30 de octubre de 1931.

–        Resolución del conflicto del antiguo secretario, D. Juan Jiménez Mateos, con la anterior corporación de la Unión Patriótica, antes de la II República.

–        La finalización del camino vecinal de Almedina a Montiel.

–        La declaración de prófugos ante la Justicia, a reclutas que debían incorporarse al Servicio Militar.

–        La revisión del contrato con la empresa Electro Arroyo-Frío para el suministro de electricidad al municipio.

–        La conmemoración del primer aniversario de la II República en Almedina.

–        La realización de las primeras gestiones para la instalación de la red telefónica en Almedina.

(…)

Por orden gubernativa, el 25 de enero de 1933 se suspende la corporación, por la que dejaría de ser alcalde D. Ildefonso, y entra la Comisión Gestora que sería presidida por la mujer, que hasta ahora, ha ostentado el máximo cargo de representación municipal en Almedina, doña Emilia González de la Riva.

Un mes antes del fallecimiento de D. Ildefonso por electrocución, el matrimonio formado por Cándido Román y Alfonsa Mejía, también fallecería electrocutado en su casa al tocar la instalación eléctrica el primero y por ir a auxiliarle la segunda.

Posteriormente y tras los graves acontecimientos surgidos en un mes por causa de la deficiente instalación eléctrica del municipio, la alcaldesa doña Emilia, emprendería acciones legales contra la empresa Electro Arroyo-Frío, que era la concesionaria del abastecimiento y mantenimiento  de la electricidad en Almedina.

(…)

Antonio Alfonsea Patón

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Hemeroteca histórica de Almedina, HISTORIA DE ALMEDINA y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Muertes por electrocución en Almedina… hace 80 años, en 1933

  1. Venancio Rubio dijo:

    Enhorabuena por aportar este dato curioso de la historia de nuestro pueblo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s