PREGÓN DE LAS FIESTAS DE ALMEDINA 2013

p. Evelio Díaz Rivera Trinitario

p. Evelio Díaz Rivera
Trinitario

Estimada Corporación Municipal y demás autoridades.

Estimados vecinos y paisanos de Almedina.

Al comenzar este Pregón, quisiera dar las gracias a nuestro alcalde de Almedina, D. Jose Antonio, porque fue él quien me invitó a estar presente en este acto y a realizar el pregón de nuestras fiestas de Almedina en honor a Nuestra Señora la Virgen del Rosario.

Es un momento para dar gracias por la vida de nuestros difuntos que  durante este año han fallecido, por su valía, sus dones, su capacidad de amar y su ejemplo de entrega a pesar de sus fallos pero con sus magníficas virtudes.

Hoy quiero recordar a nuestros enfermos y sus familias que no podrán disfrutar de estas fiestas como se merecen.

También a aquellos vecinos que están fuera de Almedina y aquellos que están en camino.

He de reconocer que estar aquí esta noche, es para mí un honor, porque precisamente en estas inmediaciones hace 353 años nació un almedinense de renombre, hermano en la Congregación Religiosa donde profeso mi fe y mi carisma, Fr Juan Muñoz de la Cueva, Obispo y Trinitario. Estas raíces me llenan el corazón de sentimientos que me complace compartirlos con todos vosotros.

Almedina es un pueblo de una Belleza (en tres palabras):

IM – PRE – SIONANTE.

Una Belleza que se contempla en muchas dimensiones: literatura, arte, creatividad, expresividad, plasticidad, música, fraternidad, sociedad, … Como afirmaba Platón: “la belleza es el esplendor de la verdad”.

Una verdad que, en nuestro pueblo, se palpa en el esfuerzo, el compromiso, la entrega… por plasmar esta belleza en sus Calles, en el Museo al aire libre, en la Fuente, en la Cabricería, en los Barrancos, en el Cerro Gallo, en los Puentes Romanos y el Charco de las Campanas, en nuestra Iglesia y las Ermitas, en los Miradores, en nuestros calares, viñas, olivas y huertos y huertas… Belleza de sus personas, con nuestros personajes ilustres como Bartolomé Jiménez Patón, Fernando Yáñez de la Almedina, Fr Juan Muñoz de la Cueva… y vecinos nuestros que viven en otras ciudades y dan el “do de pecho” para mostrar la belleza de nuestras gentes… ¡Y, cómo no! Belleza de la gente de a pie, como todos vosotros, que en el día a día hacéis que nuestro pueblo sea BELLO para todos los pueblos colindantes, y para todos aquellos vecinos que venimos a disfrutar de nuestra estancia con vosotros.

–        BELLEZA de nuestra corporación municipal (aplauso)

–        BELLEZA quien ha participado en la preparación de este acto: Blas, Richar, Maripi, Virtudes y demás personas que pasan desapercibidas para todos nosotros… (aplauso)

–        BELLEZA en nuestra Reina de las Fiestas y nuestros Místeres de las Fiestas (aplauso)

Esta gran Belleza inunda vuestros corazones de una felicidad que se irradia en vuestros ojos, en vuestra generosidad, esfuerzo, ilusión, cariño…

Pero en todo este esfuerzo por mantener que Almedina sea Bella corremos unas serie de riesgos que hacen “mella” en nuestra vida cotidiana y que estancan nuestro Desarrollo Rural. Estos riesgos son:

–        Los celos por querer acaparar todo de forma inmediata.

–        Los celos desembocan en envidia porque unos tienen más que otros “o son más que otros”.

–        Las envidias nos encierran en nuestro egoísmo.

–        El egoísmo nos muestra la cara más dura de nuestra realidad: “la no participación activa” dentro de nuestras instituciones, asociaciones,…

–        Esta no participación activa degenera en prepotencia, rabia, violencia verbal (e incluso física), silencios, “dejarse de hablar”.

–        El “dejarse de hablar” fomenta los “cotilleos y habladurías” con su crítica destructiva.

–        La crítica destructiva prende la mecha del odio, la división, la diferencia y la ruptura social.

La belleza queda oculta con todos estos riesgos que entorpecen nuestra rutina, nuestra vida diaria, nuestra madurez, nuestras posibilidades de realizarnos como personas…

AHORA ES EL MOMENTO DE RECUPERAR NUESTROS 4 VALORES QUE NOS IDENTIFICAN COMO FAMILIA ALMEDINENSE

1.- La FE

Soy religioso y, por ello, soy persona de FE. Mi fe me implica y me complica expresando que mi fe en Dios se traduce en mi fe a las personas porque “quien ama a Dios, necesariamente ama a los hermanos”; dice San Juan en su Primera Carta, “quien dice que ama a Dios y no a los hermanos es un mentiroso”.

La fe para aquellas personas no religiosas se traduce en CONFIANZA en los otros. Pues ya que en nuestro pueblo coincidimos en que somos personas de fe y confiamos los unos en los otros, démonos el gusto de ser hombres y mujeres que sabemos darnos oportunidades.

Miguel de Cervantes nos ofrece una frase llena de jugo: “Fe es la virtud que nos hace sentir el calor de hogar mientras cortamos la leña”.

Que ese calor no enfríe nuestro hogar común, nuestra casa de Almedina. Y si por las casualidades de la vida caemos, volvamos a levantarnos y comenzar de nuevo porque sé que TENGO LA CONFIANZA DE MI FAMILIA DE ALMEDINA y me brinda la oportunidad de ser yo mismo.

2.- La CARIDAD

Dice San Agustín que “la caridad no es otra cosa que la justicia en toda su perfección”y lleva razón, porque cuando somos hombres y mujeres de oportunidades que confiamos y sabemos confiar es porque practicamos la justicia de la Caridad, es decir la justicia del Amor. En otras palabras, porque somos vecinos comprometidos con nuestra vocación de ser en la vida.

La caridad conlleva AMOR. El amor, ENTREGA. La entrega, COMPROMISO. El compromiso es hacer realidad las oportunidades de ser bellos y hacer de nuestra Almedina la BELLEZA en todo su esplendor. “La Caridad no es miedo estéril a obrar el mal sino la voluntad enérgica de forzar, todos juntos, las puertas de la vida” (P. Teilhard de Chardin).

Nuestras puertas de la vida son nuestras instituciones básicas Ayuntamiento, Parroquia, Colegio, Cooperativa, Médico y ATS, Casa Tutelada, Correos, Trabajador Social, Asociaciones, Comercios, Bares, Banda Musical, Rondalla…

Finalmente la Caridad nos ayuda a ser más humildes, sencillos y humanos. Dice así San Pablo: “El amor es paciente y bondadoso; no tiene envidia, ni orgullo ni jactancia. No es grosero ni egoísta; no se irrita ni lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia sino que encuentra su alegría en la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta”.

3.- LA EMPATÍA

El saber ponerse en lugar del otro.

Para ello es necesario ser prácticos: tenemos dos orejas, dos ojos, dos manos, una nariz y una boca.

Dos orejas para saber escuchar más.

Dos ojos para saber ver y apreciar la realidad que vivimos.

Dos manos para saber comprometernos en nuestra justa Caridad.

Una nariz para “olisquear menos” en todo aquello que rompe nuestra familiaridad.

Una boca para hablar menos.

La empatía nos anima a ser personas que fomentan el Perdón y la Paz.

“Señor, haz de mí un instrumento de tu paz

para que donde haya odio que yo lleve amor;

donde haya ofensa, que yo lleve el perdón;

donde haya discordia, que yo lleve la unión.

Donde haya duda que yo lleve la fe;

donde haya error que yo lleve la verdad;

donde haya desesperación que yo lleve la esperanza;

donde haya tristeza que yo lleve la alegría;

donde estén las tinieblas que yo lleve la luz…

Porque dando, se recibe;

perdonando se es perdonado

y muriendo se resucita a la vida”

(San Francisco de Asís)

4.- ESPERANZA.

La fe, la caridad y la empatía te llevan a soñar con una Almedina diferente, a romper todo estancamiento, toda monotonía, todo odio, todo egoísmo… porque luchamos juntos por un ideal de nuestro pueblo viendo en el horizonte qué es lo que queremos.

Decía Aristóteles “la esperanza es el sueño del hombre despierto”.

Si estamos despiertos es porque trabajamos por la unidad y la fraternidad de nuestro pueblo con los ojos abiertos. “No podemos empañar nuestros ojos de lágrimas de impotencia, resentimiento y odio porque entonces no veremos brillar las estrellas de nuestros dones y virtudes”.

Finalmente expresar que estos pilares básicos nunca faltaron en una mujer profundamente humana, llena de coraje, de vida, de verdad, de perdón y de aceptación como la Virgen María. Ella es la mujer que siempre mira adelante, sin vivir soñando, con los ojos bien abiertos y los pies por tierra. Por ello, cree ante el desánimo, ama ante el cansancio y espera ante lo imposible.

Os invito a vivir poco a poco desde estos pilares básicos para creer y apostar por una Almedina verdadera los 362 días restantes del año. Habrá dificultades pero también momentos de superación: Habrá diferencias pero también momentos de aceptación COMO EN UNA FAMILIA. Pues en familia y con las manos unidas cantemos: “Somos una familia”.

“Somos una familia,

un auténtico mogollón,

un pueblo divertido

que donde vamos, armamos la de Dios”.

Viva la Virgen del Rosario.

Viva Almedina.

Vivan los Almedinenses.

¡Pues, con esto y un bizcocho hasta el martes día 8!

 ¡Felices Fiestas!

 Javier Evelio Díaz Rivera

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Noticias de Almedina, NOTICIAS Y POLÍTCA DE ALMEDINA Y CAMPO DE MONTIEL y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s